La Laguna de Lago de Babia

A 1.440 m de altitud, el Lago de Babia parece haber tenido su origen durante las últimas glaciaciones, cuando grandes masas de hielo ocupaban la Cordillera Cantábrica.

La sobre excavación de una de estas lenguas de hielo originó una cubeta o depresión en la que se asentó finalmente el lago, al ir remitiendo los hielos.

Alrededor de la laguna e incluso llegando a cerrarla, se disponen algunas morrenas o depósitos dejados por el glaciar al retirarse, caracterizadas por su perfil alomado. Otras evidencias glaciares son el amplio valle en artesa, de fondo plano y laderas pendientes, que permite el acceso al lago y los bloques de piedra de gran tamaño dispersos por toda la pradería que circunda la lámina de agua.

La laguna es alimentada por aportes subterráneos así como por las aguas procedentes de la escorrentía superficial de lluvia y nieve. Desagua por un arroyo que se precipita hacia los pastizales del valle, manteniéndolos frescos. Desde siempre, el derecho de aprovechamiento de sus aguas para regar los prados estaba establecido “desde las horas en que salen a pastar las ovejas hasta las horas de regreso al atardecer”. En la actualidad, la frescura del lago potencia el aprovechamiento de los pastizales que lo bordean por el ganado, especialmente por las vacas que pasan por allí buena parte del verano.

Su peculiar fauna y vegetación le han valido su inclusión en el catálogo regional de zonas húmedas.

By : admin /julio 22, 2014 / /Comentarios desactivados en La Laguna de Lago de Babia

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